Sábado, Marzo 25, 2017
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El cloro de las piscinas incrementa el riesgo de infecciones oculares en verano

El cloro de las piscinas incrementa el riesgo de infecciones oculares en verano (Flikr:qwrrty) El exceso de cloro en las piscinas incrementa el riesgo de sufrir irritaciones e infecciones oculares en verano, según una revisión de estudios de la Fundación Rementería. Para evitarlo, los oftalmólogos recomiendan el uso de gafas de natación o buceo, evitar el contacto de los ojos con el agua y no compartir toallas, entre otros.

Un estudio realizado en piscinas de Castilla La Mancha publicado en marzo en la revista Gaceta Sanitaria revelaba que “el 85% superaba la concentración de 1,5 mg/m3 límite de riesgo de efectos irritantes”.  “El cloro es muy irritante para los ojos, sobre todo en exceso, lo cual suele ocurrir a menudo en las piscinas públicas”, señala el doctor Javier Hurtado, director médico de Fundación Rementería en declaraciones a EFE.  Las mayores irritaciones suelen aparecer después de 30 minutos de baño y “el efecto más frecuente producido por  el cloro son las irritaciones e infecciones oculares, pero también puede conllevar problemas respiratorios o de oído”, señala el doctor. Ya en 2010 el 12,1% de las piscinas de EEUU fueron cerradas por violar las normas de seguridad.

Las conjuntivitis se multiplican en verano debido al mayor contacto, el aire acondicionado y sobre todo al exceso de cloro y al baño en aguas no tratadas. Por eso se recomienda el uso de gafas de buceo, “se ha comprobado como nadar sin ellas puede suponer un riesgo para la integridad del epitelio corneal, que actúa de barrera protectora de la córnea”, explica el doctor Hurtado. La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva y uno de sus síntomas es la dilatación de los vasos sanguíneos locales, así como engrosamiento de la conjuntiva, secreción e incluso pequeñas hemorragias bajo el epitelio del tejido conjuntivo, explica el doctor. El paciente notará enrojecimiento, escozor, sensación de arenilla y cuerpo extraño, hipersensibilidad a la luz (fotofobia) y lagrimeo “, añade.

Hay tres tipos, las bacterianas, que pueden durar de 12 a 15 días y serán tratadas con antibióticos; las víricas, que pueden durar hasta cuatro semanas y las alérgicas, que dependerán de la estación en que se desarrolle. “Las víricas más agudas pueden dar hasta fiebre y faringitis”, explica el doctor.

Ante la aparición de síntomas de conjuntivitis se recomienda la visita inmediata a un oftalmólogo para que confirme el origen y pueda indicar el tratamiento adecuado y evitar el contacto con los demás “ya que es una infección que se transmite con mucha facilidad”, asegura el doctor Hurtado.

El riesgo en verano es más alto en personas que utilizan lentes de contacto debido a que “los virus y bacterias causantes, el adenovirus y el estafilococo áureo, se adhieren a la lente con facilidad”, indica. En estos casos “es imprescindible no bucear con las lentillas puestas, usar gafas de natación y retirarlas ante la menor sensación de hinchazón o enrojecimiento”, advierte. Las personas que tienen problemas de visión y que usen gafas o lentillas pueden evitar problemas de este tipo causados por infecciones con gafas de natación graduadas. Será conveniente que “se  ajusten bien a las sienes para que no entre agua y que tengan una capa antiniebla”. También es conveniente que las gafas de natación sean homologadas y contengan un filtro de radiación solar para que proteja de los rayos UVA.

Los usuarios de lentillas deberán “lavarse las manos bien antes de manejar los ojos y las lentes en los vestuarios de las piscinas y limpiarlas con más frecuencia de la habitual”, añade el doctor Hurtado.

Una de las recomendaciones para evitar las infecciones oculares en verano es no bañarse en sitios que estén sin acondicionar y sin señalización. “El hecho de que el agua pueda, no solo tener exceso de cloro, sino estar llena de bacterias, compuestos orgánicos y suciedad puede resultar irritante para los ojos”, explica el doctor Hurtado.

Para las personas con síndrome de ojo seco se recomienda no estar expuestas durante un tiempo prolongado al aire acondicionado y los ventiladores y “usar lágrimas artificiales para hidratar el ojo ya que también son susceptibles de sufrir conjuntivitis”, añade.

Otros consejos para proteger los ojos en verano son “evitar tocar los ojos con las manos, no compartir toallas ni ropa que estén en contacto con el ojo, evitar el maquillaje en zonas de baño, usar gafas de protección solar homologadas y si se sufre conjuntivitis, evitar bañarse en lugares públicos”.

Recomendaciones para evitar las infecciones oculares en verano:

- Evitar el maquillaje en zonas de baño.

- No compartir toallas que estén en contacto con el ojo.

- No bañarse en sitios que estén sin acondicionar.

- Evitar tocar los ojos con las manos.

- No estas expuestos durante tiempo prolongado al aire acondicionado y a los ventiladores.

- Si sufre conjuntivitis, evitar bañarse en lugares públicos.

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